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Ministerio de Ciencia e Innovación

Buscador · Informe de cuentos · «Hazañas de no sé qué príncipe »

Título: «Hazañas de no sé qué príncipe»
Variantes del título:
Autor: Rubio, Carlos - (Pablo Gámbara)
Revistas: El Museo Universal, VIII, 47 (20 de noviembre de 1864), p.374.
Volúmenes:
Variantes:
Resumen: En un país innominado, dos o tres mil años antes de la era cristiana, vivía un joven príncipe de corazón tierno y generoso. Era tanto su desapego del mal que un día, armado de valor, decidió salir del reino de su padre en busca de su único enemigo: el Dolor. Después de un largo viaje y tras vagar por medio mundo, no tardó en encontrar en su camino numerosos vestigios de la desgracia de los seres humanos. Por fin, en una caverna circundada de plantas venenosas, dio con su enemigo, el cual, ensangrentado de la cabeza a los pies, estaba ocupado en su cotidiano menester de causar el mayor dolor al prójimo. Ante aquel espectáculo macabro, y blandiendo su espada, el joven príncipe cortó de inmediato la cabeza del Dolor. Pareciera que la humanidad entera quedaba así redimida de sus penas. Pero fue en vano. Asombrado, el joven cayó pronto en la cuenta que aquella cabeza y el cuerpo inertes eran dobles: por un lado era el Dolor y por otro el Placer. Instado entonces por el Dios de la Creación, el príncipe pegó la cabeza al cuerpo y aquel ser recobró de nuevo la vida. Pero la turbación del valeroso joven era tanta que, sin darse cuenta, pegó el lado del cuerpo del Placer en el del Dolor y, viceversa, el de este en el lado del Placer. De este modo, y por el resto de los tiempos, Placer y Dolor permanecerían unidos, causando entre los humanos perniciosos resultados.

Temas, motivos y tipos: Bondad. Viaje maravilloso. Joven sin miedo. El doble. Dolor. Placer.
Aspectos formales: El cuentecillo se divide en dos partes o breves capítulos encabezados con números romanos. La primera de estas partes es una disparatada disquisición, con estrambóticas referencias a la mitología griega que, en clave de humor, se proponen como una introducción, más bien paladina, a la historia, que ocupa el segundo capítulo. Este difuso marco, así como la ambigüedad que comporta, queda patente desde el mismo título del cuento. La voz del narrador omnisciente preside el cuento de principio a fin, con algunas digresiones y no pocos chascarrillos de un humor disparatado e hiperbólico. El espacio y su temporalidad se sitúan en un país imaginario de carácter mitológico-maravilloso. Los personajes son meras abstracciones al servicio de una idea moral sustanciada en la moraleja final.

Sección:
Observaciones:
Clasificación genérica: Alegórico. Maravilloso. Moral.

Jaume Pont

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