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Ministerio de Ciencia e Innovación

Buscador · Informe de cuentos · «El hombre de mar. Leyenda fantástica »

Título: «El hombre de mar. Leyenda fantástica»
Título Original:
Variantes del título:
Autor: Anónimo - traducciones - ()
Traductor: Muñoz y Gaviria, José - ()
Firmado: J. M. G.
Revistas: Museo de las Familias, XV, (1857), pp. 164-166.
Volúmenes:
Variantes:
Resumen: Ostende solo se convirtió en una ciudad a principios del siglo XVII, después del sitio de 1601; antes era un pobre pueblo de pescadores y, mucho antes, hacia el año 1000, un lugar miserable e insalubre con algunos habitantes en los barrancos resguardados. En aquel tiempo viven allí, en una choza, el pescador Tweek y su esposa, la ambiciosa Lisbeth, que es muy bella. Tweek pesca un día un pescado hablante, que le pide que lo deje libre y le explica que es realmente el rey Gambrino, hechizado por haber dado a sus súbditos la cerveza, con la que se emborrachan; si así lo hace, será generoso con él. Tweek accede y se marcha a la cabaña, donde Lisbeth le recrimina que no le hubiera pedido nada al pescado. Ella quiere una cabaña mejor y Tweek va al mar, que está tranquilo pero levemente amarillo, y lo transmite al pez, quien se la concede. Lisbeth no se conforma con eso y, quince días después, le dice a Tweek que vaya a pedirle más al pez; ocurrirá lo mismo en varias ocasiones, cuando Lisbeth (una semana después) no esté satisfecha con vivir en un castillo o mansión, con ser reina (un tiempo indefinido pero a buen seguro breve), con ser emperatriz (cuatro días) y con ser soberana del mundo (un día). El pez se lo concederá todo a Tweek cuando, siempre en desacuerdo con ella, vaya a pedírselo. En cada ocasión el mar está más desapacible: oscuro y tranquilo, sombrío y espumoso, negro y agitado y tremendamente agitado, con vientos furiosos y una terrible tempestad a punto de estallar. Lisbeth está descontenta por no poder controlar aún el movimiento del sol y la luna y Tweek, horrorizado, va una vez más a ver al pez en medio de un huracán. Este le dice que sus deseos han excedido cualquier medida y los devuelve al barranco de donde habían salido. A los lectores debe servirles de ejemplo lo leído, puesto que ser demasiado ambicioso puede resultar perjudicial.

Temas, motivos y tipos: Matrimonio. Miseria. Animal/es que habla/n. Cambio de fortuna. Recompensa. Riqueza. Mujer caprichosa. Miedo. Soberbia. Castigo.
Aspectos formales: No presenta división en capítulos. Lleva un epígrafe en latín que se atribuye a Phedro (es decir, Fedro): «Ne quid nimis» (‘Nada en exceso’). La reflexión inicial del narrador queda fuera del tiempo del cuento, así como la moraleja final. Es notable la autorreferencia a la revista Museo de las familias. Al iniciarse su desarrollo, el narrador ofrece unos referentes históricos muy vagos. Las distintas escenas reiterativas a partir de la cuales avanza la historia se desarrollan rápidamente y el tiempo que pasa entre ellas es breve y menguante (quince días como máximo, un día como mínimo). El espacio corresponde a la actual ciudad de Ostende, en Flandes (Bélgica), antes de que existiera como tal.

Sección: Estudios literarios
Observaciones: El cuento desarrolla el tipo 555, «The Fisherman and His Wife» –según The types of international folktales (2004) de Hans-Jörg Uther, basado en el sistema de catalogación de Antti Aarne y Stith Thompson–, que parte del cuento «Von dem Fischer un syner Fru», el número 19 de los Kinder- und Hausmärchen (1812; ‘Cuentos para la infancia y el hogar’) de los hermanos Grimm, que es esencialmente el mismo que «El hombre de mar». El cuento comienza con una reflexión sobre la ambición, que a menudo no sería más que una amalgama de orgullo, avaricia y envidia; la historia en cuestión sería más una tradición popular que una leyenda; en cualquier caso, el narrador la cree original de Flandes, de donde la ha tomado, aunque se halla también en Inglaterra, Holanda y Alemania, y de este último país habría pasado a Francia; debe ser admitida en el Museo de las familias por ser un cuento moralizante. En un momento dado, se produce una curiosa equivocación en los nombres de los personajes: Lisbeth recibe el nombre de «María» (que no vuelve a aparecer) y Tweek el de «Lisbeth». La falta de precisión respecto del tiempo en que Lisbeth está satisfecha con su condición de reina y una disposición gráfica anómala del diálogo parecen indicar que el cuento fue abreviado al menos en ese punto. Todo ello contribuye a hacer pensar que puede tratarse de una traducción.

Clasificación genérica: Alegórico. Folclórico. Maravilloso. Moral.

Bernat Castro

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